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jueves, 20 de septiembre de 2012

“Estaba con mucho miedo a quedarme sin mi fuente de trabajo”


Felipe Aleman desde 1965 trabaja como boletero en la estación de Villa de Mayo de la línea ex Belgrano Norte. El 1° de Abril de 1994 el Estado privatiza el ferrocarril y queda a cargo de la empresa Ferrovías. La privatización provocó en este ramal el despido del 50 por ciento de los empleados que estaba al servicio del estado. Aleman es uno de los trabajadores que tuvo que moldearse a los pedidos de la nueva empresa. Además tiene el deseo de que el tren vuelva ser del Estado Argentino

-¿Cuándo y cómo se enteró que la empresa privada se hacia cargo del ferrocarril?
- La empresa del estado llamada, en ese momento, FEMESA nos informó, a comienzos de 1994, que la empresa Ferrovías se iba hacer cargo del ferrocarril.

-¿Estabas a favor o en contra de ese cambio? ¿Por qué?
-Al principio, todos los empleados del ferrocarril estábamos en contra de que una empresa privada se haga cargo de este medio de transporte. Porque nos habían comunicado que sólo algunos trabajadores iban seguir con su laburo. Los que iban a ser despedidos tenían que aparecer en una lista. ¡Se vivía un momento muy duro!

-Es decir, que estaban en contra de la empresa ¿Por miedo a ser echados?
-Si. Yo en esos meses estaba muy pensativo y con mucho miedo a quedarme sin mi fuente de trabajo .Si en ese momento no llegaba a retener mi empleo, me iba a ser muy dificultoso, con mis 49 años, conseguir otro.

-En su caso pudo seguir con su empleo pero el 50% de los trabajadores lo perdieron ¿Cuáles fueron las razones que dio la empresa a sus compañeros despedidos?
-Las razones o "excusas" fueron varias. El primero, fue por el tema de que había que disminuir personal. Segundo, se echaba a aquellas personas que eran "malos" empleados. La empresa Ferrovías se fijó en la acción y comportamiento del trabajador. Es decir, que si cumplían a la perfección el servicio público, se quedaban. Lamentablemente, la mayoría del personal que fue despedido no pudo conseguir otro trabajo.

-¿Qué pasó con aquellos que quedaron a órdenes de la nueva empresa?
-Los empleados ingresaban a Ferrovías como nuevos. Los años que tenían trabajados para el estado no se tenían en cuenta. En mi caso, a mí el estado me indemnizó por los 29 años que trabajé para su servicio y luego, con la empresa empecé desde cero.

-¿Cuáles son las diferencias que encuentra entre el ferrocarril del estado y privado?
-En la empresa privada existe mucho más control, organización y exigen el triple. En cambio, cuando este medio de transporte le pertenecía al estado se llegó a un punto de desorganización que era incontrolable. Nadie se preocupaba por nada. Nos encontrábamos en un ferrocarril que estaba al borde del cierre; estaba prácticamente en la ruina.

- En relación al tipo de trabajo que realiza diariamente ¿En qué se modificó?
- Se implementaron nuevas herramientas a mi trabajo como auxiliar B de la estación de Villa de Mayo. Por ejemplo, nos colocaron y enseñaron a utilizar el sistema computable y el expendedor de boletos.

- Hoy que piensa de la empresa ¿Su opinión cambió en relación al comienzo?
- Cuando me informaron que me quedaba en la empresa me puse muy contento, por la simple razón de que seguía manteniendo mi fuente de laburo. Luego con el pasar de los años, la exigencia y los deberes en mi puesto de trabajo se fueron multiplicando pero no para mal sino para mucho mejor. En realidad, hace 43 años que trabajo en el ferrocarril y me falta sólo un año para jubilarme; y este trabajo siempre se fue complicando. Algunos pasajeros siguen criticando el servicio del tren pero hay que reconocer que esta línea es la que más progresó en relación a las otras. 

- Para usted ¿Cual tendría que ser el siguiente paso del ferrocarril?
- En realidad, mi sueño es que el tren vuelva a ser del estado. Obviamente habría que tener cuidado de no volver a provocar los mismos errores que antes. Pero como dije, me falta poco para jubilarme a si que no creo que yo pueda vivir esa experiencia.


(Esta entrevista la realicé en el año 2008 para un trabajo de la facultad de ciencias sociales -materia de taller 3/gráfica-. Aleman a los 66 años se jubiló en septiembre del 2010)

jueves, 7 de junio de 2012

“Un periodista tiene que ser una buena persona”


Natalia Biazzini es periodista de Malviticias. Comentó como es ejercer su profesión de en el partido de Malvinas Argentinas. Y de la importancia de trabajar en un medio local, sumado a su deseo de que se forme una red entre todos los medios de la región. Además opinó sobre el periodismo de la actualidad, en general.

- ¿Cómo y cuándo nació la idea de querer ser periodista?
- Cuando terminé la secundaria, empecé a estudiar medicina  pero dejé, porque no me gustaba mucho. En realidad, yo quería ser escritora. Y obviamente mis papás me dijeron: “No, no es una carrera muy rentable, no tiene futuro”. Entonces, opté por periodismo, que es una carrera que tiene una similitud con letras. A si que, cuando tenía 20 años mas o menos empecé la carrera de periodismo.

- ¿Dónde cursaste la carrera?
- Pasé por un montón de Institutos de Capital, por un montón de profesores; en el que todos te dejan algo. Y terminé en el instituto Cedeba la carrera.

- ¿Tenés algún periodista como modelo para seguir?
- Ahora tengo 30, hace 10 años, uno de los periodistas que seguía era Lanata. Él fundó el diario Página/12, convirtiéndose en un medio muy emblemático, que tenía muy buenos periodistas y que escribían muy bien. Y por otro lado, Rodolfo Walsh para el periodismo de investigación, que era muy bueno. Y bueno, después otros que vas sacando de algunas cosas. Pero hoy, Jorge Lanata ya no me gusta. Cuando tengo que hacer una nota y está en juego el tema de las convicciones, la ideología, por ahí, recurro mucho a  Rodolfo Walsh para ver que haría él. Trato de ir por ese lado.

- ¿Cómo nació Malviticias?
- Cuando cursé la carrera, yo quería ser periodista internacional. Siempre me fascinó lo que pasaba en la política internacional. Pero toda mi vida vivía en Los Polvorines y me dije: “porque no empezamos por lo local”. Yo pensaba que no había periodismo en Malvinas argentinas. Por lo tanto, dije bueno: “vamos a crear un portal de noticias para saber que pasa”. Y después, nació Malviticias en revista que duró un año. Este formato era mensual y contenía temas generales de este distrito. Es por eso, que con el paso del tiempo me fui dando cuenta que en realidad si había varios medios para todos los gustos. Y bueno, yo también me fui afianzando y aquí estoy.

- ¿Cómo está conformado Malviticias?
- Nacho Vaschetto es un compañero permanente y después hubo colaboradores fijos, y  otras personas que escribe cada tanto.

- ¿Cómo se sustenta Malviticias?
- Con sponsor, con publicidades.

- ¿Es complicado conseguir publicidad?
- Si si. Vos fijate que los periodistas odiamos mucho lo que es la pata comercial. Podemos vender muy bien una nota pero la parte de publicidad es como que nos da vergüenza. No nos gusta y siempre es el problema para todos los medios, en especial, en los locales. Por eso, es tan importante el tema de la pauta oficial; que sea igual para todos, ¿no? Más allá, de las ideologías y del tipo de publicación.

- ¿Cuál querés que sea el futuro para Malviticias?
- A mi me gustaría que nos pudiéramos extender un poco a lo que es la primera sección. Integrarnos con otros medios urbanos, como para hacer una red de medios locales. Eso me encantaría. Porque a otros medios también chiquitos le pasa estas cosas. Tenemos los mismos problemas y las mismas necesidades. Entonces me parece que unidos y organizados, nos podemos ayudar.

- ¿Cuáles son los otros medios en Malvinas?
- Está “Tiempo de Tortuguitas”, “La Imagen Diario”, “Punto Cero”. También hay muchos programas de radio y hay portales de Internet que capaz son más regionales que igualmente cubren acá. Me parece importante revalorizar el papel del medio local porque los medios de Capital Federal, que son los grandes medios, toman al conurbano sólo para la sección de policiales.

- ¿Cómo es ejercer tu profesión de periodista en Malvinas?
Biazzini agregó - “Y siendo MUJER”.
 - Por un lado, es muy apasionante. A veces me pregunto, “¿Por qué estoy haciendo esto? ¿Por qué no elegí otra cosa?”. Hay días que son de reflexión permanente. Yo viviendo acá, antes no consumía las noticias locales. Vivía en una burbuja. No tenía idea de lo que pasaba. Yo era de barrio de clase media, asfaltado cerca de la estación y no conocía para nada lo que eran los barrios. Y con el periodismo local conocí un montón de gente maravillosa y muy buena que me enseñó un montón de cosas. Por otro lado, conocí un montón la injusticia, de cosas que están mal que podrían estar bien. Todo eso pasa a diario. Entonces, tener un medio implica en que no tenés un horario fijo. No empezás a las ocho de la mañana y terminás a las cuatro de la tarde. Por ahí, a las seis de la tarde te aparece una noticia o a las diez de la noche o un domingo al mediodía y tenés que salir.

- En relación al gobierno municipal ¿Es fácil llegar a entrevistar al intendente de Malvinas argentinas?
- Todavía estamos esperando a que el Intendente nos de una entrevista. Lo pedimos por el canal que corresponde que es la Dirección de prensa. Es complicado, en el sentido, de que ellos no nos informan con anticipación los eventos y los actos, y nos tenemos que estar enterando por la página Web. Cuando en realidad cualquier Dirección de prensa, de cualquier municipio les avisa de antemano a los periodistas.

- ¿Estuviste en algún momento un frente a frente con el Intendente?
- No. Pero mi compañero si. Vas a un acto y te lo cruzás. Le preguntás y él puede no responder.

- Si tuvieras la oportunidad de hacerle una pregunta al intendente ¿Cuál le harías?
- Uh, tengo un montón de preguntas. En este momento, yo creo que le preguntaría por el caso de Celeste Morales. Es lo más fuerte que estamos viviendo ahora, ¿no? Le preguntaría sobre si no haría ninguna autocrítica con respecto a la atención hoy por hoy del pediátrico y de las autoridades. Que por ahí hay dos pediatras en una guardia a la noche y decenas de nenes para atender. Creo que hoy por hoy, haría esa pregunta. Y también estaría bueno que cuando pasan este tipo de cosas, por ejemplo, cuando fue la movilización del viernes pedimos una conferencia de prensa y hablar con los responsables, en este caso, con el Secretario de salud. Para darle una respuesta a la opinión publica. Es decir, no sólo a los papas, que por su puesto se lo merece, sino también a la gente que quiere saber que paso.

- En estos últimos años se manifiesta que hoy el periodismo es más criticado ¿Qué opinión tenés sobre el periodismo de hoy en Argentina?
- Para mí, está bueno que se pueda hablar del periodismo y del periodista para que se pueda reflexionar, y que por fin, se haya acabado eso de que un periodismo puede ser neutral. Porque ya en el hecho de publicar, de contar una noticia si y otra no, estás dando una opinión. Estás marcando ideología. Las noticias que dejás afuera, las dejas por algo. Y me parece, que está muy bien que se pueda reflexionar sobre eso. Muchas veces y en otros tiempos, los periodistas se creyeron que eran fiscales o que eran el segundo poder. Y eso, en algún momento, les dió un poco de impunidad para escribir cualquier cosa. Creo que eso está cambiando y me parece bien. La gente está aprendiendo a leer entrelíneas y a ver con otros ojos. Antes, ir a comprar el diario era un acto de fé. Es decir, ibas comprabas tu diario y le creías 100%. Hoy eso, me parece que cambió y está bueno ¿No?

- Al principio de la entrevista mencionaste a Jorge Lanata ¿Qué opinás ahora de Lanata?
- La verdad es que no lo miro, no lo sigo más. En estos últimos tiempos, conocí como periodista a muchos compañeros que trabajaron con él y que quedaron en la calle. Y toda esa imagen que yo tenía de él, cayó. No le creo nada de lo que dice. Para mí, un periodista tiene que ser una buena persona. Esa es la base. Para mí, Jorge Lanata no es una buena persona.

- Entonces, ¿Qué opinás sobre el “queremos preguntar” que propuso Lanata?
- Si uno quiere preguntar, me parece que hay ingeniársela de alguna manera para llegar al funcionario y preguntar lo que uno quiere saber. Me parece que sí, los funcionarios tienen que hablar con la gente. Igual el funcionario elige con que medio quiere hablar y con quien no. Pero en cuanto, en más medios hablen, está bueno. Porque así se rompe muchos rumores, cosas que no son reales.

- ¿Cuál es tu objetivo como periodista?
- No se todavía. Viste que te decia que reflexiono mucho en el día a día  sobre esta profesión de hacerlo a nivel local y a veces, tengo ganas de salir y decir: “Bueno, ya es un etapa terminada Malviticias y voy a escribir sobre política internacional”. Pero no lo sé, todavía no lo tengo muy en claro.

- ¿Qué opinás sobre la nueva ley de medios?
- Me parece fantástico. Hacia falta esto para democratizar y que todo sea mucho más plural. En la universidad, el otro día abrió un polo de televisión que también va estar muy bueno porque se suma nuevas voces. Por lo tanto, me parece que está bueno que la gente pueda escuchar nuevos sectores. Así que completamente de acuerdo.

- ¿Cuál es la temática que más te gusta informar?
- Los casos que más me conmueven, los sociales, los que se tratan de justicia colectiva, cuando los vecinos hacen una marcha y protestan en conjunto. Esos son los días que digo “Yo soy periodista” y dónde más sentís la profesión. Sobre todo en las marchas o en protestas en el que no hay otros medios. Capaz  sos el único medio que esta ahí y sentís esa obligación. Es una adrenalina. A parte capaz viene uno y te pregunta “¿Vos sos de Crónica?”, como queriendo expandir mucho más y llegar a un medio masivo; y te ven con una cámara sencilla y vos le decís “No, perdón”.

- De las entrevistas que realizaste ¿Cuál es que más recordás o te gustó?
- Hice un montón de entrevistas. Hoy por hoy una que recuerdo mucho es la que le hice a Luis Melillo, mi colega de Tiempo de Tortuguitas. Acá todos los periodistas de Malvinas con los que tengo posibilidad de hablar, como Carlos Pogonza de Punto Cero, me enseñaron y siempre fueron muy buenos conmigo. Pero una nota que le hice a Melillo es la que recuerdo y sobre todo que ahora viene el día del periodista. Hablamos mucho en la nota sobre periodismo y de cuestiones locales, del municipio, que me gustó.

- De las noticias que cubriste ¿En algún momento viviste alguna situación de presion? ¿O que te digan: “ojo con lo que vas a informar-publicar”?
- No. Cuando empecé con Malviticias me decían: “No te metas. Fijate”.  Tuve muchas de esas, tuve tanto que el miedo se te cala, y decís: “Upa, que pasó acá”. Pero la verdad que hasta ahora, nada. Capaz te llega el rumor de que tus noticias no le gustan a algunos pero nunca tuve amenaza ni “ojo con lo que vas a publicar”.

- ¿Qué uso y que importancia le das a las redes sociales?
- Me parece que hoy por hoy son muy importantes y más en lugares como este, donde la gente se comunica mucho por las redes sociales. Y además, uno se entera de cosas que por ahí las personas no se animan a contar. También sirve mucho para difundir las noticias a nivel local. Pero me parece que hay que usarlo con mucha responsabilidad. Si me preguntas, no estoy nada de acuerdo con la existencia de cuentas truchas y anónimos. Los periodistas cuando damos opinión, damos la cara. Ponemos nombre, apellido y decimos lo que nos parece. Pero desde las cuentas truchas eso se pierde. Y cuando ya empiezan el tema de agresión y de la falta de argumento, es una pérdida de tiempo.

- ¿Sufriste agresiones por las redes sociales?
- Cuando está la campaña electoral mucha gente se pone muy susceptible y nerviosa. Y por ahí sí, te dicen vos sos de tal candidato. Es muy gracioso por que a veces, te dicen vos sos de tal y a los diez minutos viene otro y te dice que sos del otro. En un punto es muy gracioso. Pero me parece que la gente está tomando conciencia a través de las redes sociales lo que es el periodismo local. Y está bueno, debatir y comentar. Mucha gente se puede enriquecer de esta manera.

- ¿Las redes sociales cambiaron la forma de hacer periodismo?
- Si, porque ahora mucha gente al estar conectada todos en una red social te puede contar cosas que de otra manera vos no te podrías enterar. Si cambio.


(La entrevista se realizó con el objetivo de homenajear a los periodistas en su día. Pero es mi deber mencionar que esta entrevista se realizó un día antes de la agresión a los periodistas locales y nacionales por parte de la patota del Intendente de Malvinas Argentinas, Jesús Cariglino. Natalia Biazzini me comentó que su compañero de Malviticias fue lastimado por estas personas. Es por eso, que yo quiero mandar mis saludos y mi apoyo -aunque puede ser insignificante- a estos dos periodistas que siguen en la lucha por informar)

lunes, 21 de mayo de 2012

Festejos en Villa de Mayo por el Señor de Mailín




Pañuelos en el aire, aplausos, gritos de alegría y lágrimas de emoción fueron algunos de los sentimientos que se expresaron en los alrededores de la plaza del barrio de Guadalupe cuando pasaba la imagen del Señor de Mailín. Cientos de personas se concentraron en la cercanía de la Iglesia para poder ver y peregrinar detrás de la imagen.
La fiesta en conmemoración al Señor de los Milagros de Mailín tiene como sede principal en la provincia de Santiago del Estero. Pero hace 36 años también se festeja en la localidad de Villa de Mayo, partido de Malvinas Argentinas. Todos estos años se acercaron miles de personas para pedir o agradecer al Señor de Mailín. “Yo vengo todos los años y siempre le pido al Señor por la salud de mi familia”, manifestó un vecino de la zona que caminaba hacia la Iglesia. Susana, en cambio, era la primera vez que venía a estos festejos y emocionada comentó que “yo soy de la capital de Santiago, el año pasado fui hasta Mailín para pedirle al Señor por trabajo y ahora estoy en Buenos Aires trabajando y me enteré que acá también se conmemora su día, así que me acerqué para agradecerle”.
Desde varios días pero principalmente el fin de semana, sobre la calle Malabia se fueron construyendo los puestos de ventas para ir armando una feria. Allí se vendían varios artículos de fe, productos artesanos o de otra índole. Pero lo que no faltó fue la comida regional, en especial alimentos típicos de Santiago del Estero. “Aquí se vende comida BIEN santiagueña”, estaba escrito en un cartel ubicado en una casa.
El domingo fue el día del gran festejo. A pesar de la mañana nublada, desde temprano, las personas se fueron acercando hacia la Iglesia para poder tocar o sólo mirar la cruz de Cristo de Mailín y desde allí pedir o agradecer. Mientras tanto, en el centro de la plaza comenzaban a sonar desde el escenario principal las primeras chacareras. Esta jornada además de caracterizarse por ser una muestra de fe, también fue un encuentro para una gran parte de la comunidad santiagueña que vive en la provincia de Buenos Aires.
Así durante todo el día los fieles y no fieles participaron a su manera de los festejos. Hasta que a las 17 horas, se hicieron presentes los músicos de la escuela militar Sargento Cabral. En aquel instante, la imagen del Señor de Mailín y de la virgen de Sumampa fueron sacados de la iglesia. Fue en ese momento, cuando las personas levantaron y comenzaron a mover sus pañuelos como señal de saludo aquellas imágenes.
Desde la puerta de la institución eclesiástica se empezó la procesión. Las personas caminaron detrás de las imágenes por las calles de Malabia, Ureña, Rawson y San Pedro hasta volver a su punto de partida.
Como símbolo de despedida, en el mini escenario ubicado en frente de la Iglesia los sacerdotes invitaron a subir al músico Segundo Arce para que con su violín toque algunas chacareras para homenajear al Señor de los Milagros de Mailín. Para que luego, las imágenes volvieran a entrar a la Iglesia y así, esperar hasta el año que viene a que todos sus fieles vuelvan a festejar en su honor.