martes, 13 de diciembre de 2011

Felices 100 años, Villa de Mayo



“Que lo cumplas Feliz, que lo cumplas Feliz, que lo cumplas Villa de Mayo, que lo cumplas feliz”, eran las estrofas que entonaban los villamayences por su aniversario número 100.
La localidad que se encuentra ubicada en el partido de Malvinas Argentinas (provincia de Buenos Aires) nació el 4 de diciembre de 1911 cuando el ministro de Obras Publicas, Ezequiel Ramos Mejía, firmó la resolución para colocar el nombre de Villa de Mayo a la estación de tren que se había construido. Es por eso, que se decidió que el festejo por su primer centenario se debía realizar a pasitos de la estación.
Empezó a la mañana con la bendición del sacerdote de la Iglesia de Guadalupe y las palabras del Intendente del municipio, Jesús Cariglino. Para luego, dar comienzo la primera actividad pautada que consistió en una bocicleteada familiar. En el que se transitó por algunas de las calles más conocidas del barrio, como Rosario, Sucre, entre otras. Al finalizar la carrera se entregaron bicicletas y televisores LCD al público.
A partir de las cinco de la tarde empezó la segunda parte de los festejos. Los habitantes de Villa de Mayo y de otras localidades aledañas se fueron acercando hasta donde estaba ubicado el escenario. Allí se iban presentando varios artistas que vivían en la zona. Hasta que alrededor de las nueve de la noche comenzó el mini recital de Banda XXI como el último show del día.
Según los organizadores del evento, comentaron que hubo aproximadamente 30 mil personas presentes que pudieron disfrutar de los diferentes espectáculos y del cierre de la noche con un show de fuegos artificiales que iluminó el cielo, en su primer centenario, de Villa de Mayo.


                      

 



domingo, 4 de diciembre de 2011

“Quiero morirme como médico”


Armando Martín Martín desde 1957 es el primer médico que tuvo la localidad de Villa de Mayo. Cuando realizó la carrera de medicina compartió materias con el “Che” Guevara. Con el paso del tiempo, participó del equipo médico de la NASA que asistió a la misión que llevó por primera vez al hombre a la luna. Hoy sigue atendiendo a los pacientes del PAMI y asegura que no quiere jubilarse.

-¿Por qué decidió estudiar medicina?
- Cuando tenía seis años vi una película que se trataba de un sacerdote que curaba y se apiadaba de los leprosos que eran ahislados de las grandes ciudades para que no contagiaran a nadie. Cuando observé las imágenes del film que me impactaron, me dije: “Cuando sea grande voy a ser médico y a curar la lepra”. Además, en mi familia nadie había estudiado esa profesión.

-¿Dónde estudió y en qué año se recibió?
- Terminé el bachillerato en 1948. Al año siguiente ingresé a la facultad de medicina de la Univarsidad de Buenos Aires. Tenía que dar un examen de ingreso e incluso pagar. Una vez dada la prueba correctamente, el número de estudiantes que habíamos entrado era de unas 2 mil personas. Pero al recibirnos en 1955 sólo éramos 60 ya que algunos abandonaban la carrera u otros, posponían materias y se recibían después. Entre algunos compañeros que tuve, el “Che” Guevara, fue unos de ellos.

-¿Qué recuerda de él?
-  Guevara era muy buen compañero. Estuvimos en sólo algunas comisiones de trabajo de la Universidad. Después, Ernesto desapareció y me enteré que se había ido a Chile con un amigo. Nunca más supe de él.

-¿Qué opinión tiene de él?
- Yo lo respeto como persona aunque no convulgue con algunos de sus ideales. Creo que en muchas cosas él estaba equivocado pero otras eran muy acertadas. Igual, si hay que juzgarlo o no en algo, hay que ponerse en el momento social, político e histórico en el que sucedieron los hechos.

-¿Qué pasó luego de recibirse como doctor?
-Cuando me recibí tenía 24 años y no sabía como empezar a encarar mi profesión. Me gustaban muchas especialidades pero comencé a especializarme en psiquiatría aunque mi familia me decía que aquellos que estudiaban eso, se volvían locos. Pero igual me anoté en un concurso que se abría en el hospital Moyano y lo gané. Habíamos entrado alrededor de 20 personas que nos repartieron en distintas salas; y a mí me tocó un recinto con 200 internadas por ser homicidas o suicidas.
En 1956 decidí irme al interior a trabajar en otra especialidad como médico clínico.

-¿Dónde trabajó?
- Fui a un pueblo que se llama Piedras Blancas que queda en el norte de Entre Ríos. Allí hice de todo porque era el único médico del lugar. Hasta ayude una yegua a que tenga su potrillo. La anécdota comienza a partir de que yo era médico de los obreros que trabajaban en la única fábrica del pueblo. Un día me llaman para que atendiera a una yegua, ellos pensando que yo sabía sobre eso, pero no tenía ni la menor idea. Atendi al animal que estaba tirada apretándole la panza hasta que finalmente empezó a salir la cría. Pero luego, los dueños querían matar al bebé porque sino iba a estar al lado de la yegua amamantándose y esa yegua no iban a tenerla para trabajar. Entonces decidí quedarme con el potrillo. Lamentablemente con el tiempo se me murió.

-¿Cuánto tiempo se quedó en Entre Ríos?
- Menos de un año. Me fui porque en la fábrica para la cual yo trabajaba me obligaron a que les informaran a ellos primeros sobre aquellos obreros que tenían alguna enfermedad de alta gravedad, asi los hechaban rápidamente. Yo me negué a eso, aclarándoles que tanto la empresa como yo, estábamos obligados a curar a los empleados que sufrían algún tipo enfermedad. Eso, obviamente, me costó a que me despidieran.

-Cuando se va de Piedras Blancas, ¿Llega a Villa de Mayo?
- En realidad, cuando retorné a Buenos Aires, me volví con mis amigos de psquiatría. Pero uno de ellos me comenta que existía un lugar que se llamaba Villa de Mayo y no tenía un doctor. Sin dudarlo, me vine en 1957 para acá. Primero alquilé esta casa y luego la pude comprar. A partir de ahí, me puse en contacto con varias personas.

-¿Qué recuerda de Villa de Mayo en ese momento?
- Todas las calles eran de tierra. No había teléfono, el único que existía era en el Indu Club. Por ejemplo, con la farmacia teníamos dos palomas mensajeras y combinamos con la droguería. Por lo tanto, cuando el farmacéutico quería realizar el pedido le mandaba una paloma y si existía alguna urgencia le mandaba la otra.  

-¿Es cierto que trabajó en la NASA?
-Sí.

-¿Cómo llegó hasta ese lugar?
- A raíz de que en un momento yo había empezado a estudiar para especializarme en medicina aeronáutica y aeroespacial. Luego las autoridades provinciales me convocaron para representar a Buenos Aires en la NASA y participar en el programa Polo.

¿Qué tipo de trabajo realizó allí?
- Estuve más en la parte de lo informativo, de cómo se preparaban los astronautas. Allí aprendí una enseñanza que la traje acá. Es que para hacer cualquier cosa en la vida se necesita de cuatro aspectos: de recursos humanos, es decir de las personas; la infraestructura adecuada para lo que querés realizar; dinero y recursos legales. Si te falta uno solo de esos aspectos, no te pongas a hacerlo por que no podés realizar lo planeado. Es una ley casi de hierro.

-Después de tantos años en Villa de Mayo, ¿Qué significa para usted esta localidad?
- Es mi vida médica, sentimental y mi posibilidad de estudiar. Aquí me formé como ser humano.

-Es médico clínico, legista, médico con orientación en aeronáutica, administrador de hospitales y profesor universitario, ¿Le faltó realizar otra carrera más?
- Me hubiera gustado estudiar filosofía. Pero sigo trabajando en la junta médica del municipio y además, atiendo a los abuelos del PAMI. Hace más de 50 años que estoy realizando la profesión que más me gusta y ya podría haberme jubilado. Pero quiero morirme como médico. Sin embargo hay una cosa que nunca hice, ni tampoco voy a hacer que es la politica. Tengo mis ideales personales pero no estoy afliado a ningún partido.

-¿Cuál es el aprendisaje que le deja día a día la medicina?
- Amar al projimo y sentirme respetado por muchos.

(Entrevista realizada en en el año2008. Este reportaje es publicado en el marco de los 100 años de la localidad de Villa de Mayo)

lunes, 28 de noviembre de 2011

¿Periodismo “independiente o “militante”?

Aplausos, respeto, silencio y murmullo. Esas fueron las diferentes respuestas que realizaba el público cuando escuchaba con atención a cada uno de las palabras que decían los cinco hombres que estaban en el escenario del auditorio de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires (UBA) en el marco del debate sobre periodismo “militante” vs. periodismo “independiente”.
Los cinco hombres que participaron, del último panel de charla en la primera jornada sobre Ciencia Política y medios de comunicación, son reconocidas e importantes en el campo del periodismo y la reflexión. Ellos fueron Ernesto Tenembaum, Edgardo Mocca, Rubén Levenberg, Pepe Eliaschev y Carlos Ulanovsky. Cinco hombres que hablaron y debatieron entre ellos y con las personas que estaban presentes en el salón.
El periodista del diario popular, Canal 26, radio Identidad, ente otros, Pepe Eliaschev manifestó que el concepto de militancia tuvo diferentes definiciones durante el paso del tiempo. Hace 50 años, esa palabra era sinónimo de activismo político. En cambio, en la década de los 70 el periodismo militante era sustentado por las acciones armadas. Hoy es considerada como una postura civil a un tipo de encuadramiento.
Eliaschev, llegando a los 15 minutos pautados a cada integrante de la mesa, terminó su planteo instalando una cuestión en el público. Para él, es interesante que nos preguntemos sobre la política y militancia, pero también “debemos preguntarnos sobre ¿Cómo lo estamos haciendo?”.
El siguiente que tomó la palabra fue Rubén Levenberg, que es profesor de la carrera de ciencias de la comunicación en la UBA. Sus primeras frases tenían el objetivo de romper con el mito de la existencia de medios “independientes”. Para él, no sólo no existen sino que los medios “son dependientes de un gobierno o de una empresa”.
En relación a la militancia, Levenberg opinó que el periodismo actual retrocedió a la pre-modernidad y se lo puede caracterizar como faccioso. Pero aclaró, que esto es en el “buen sentido”. “Los diarios militan por una idea, partido político o valor”, y agregó que “la militancia se ejerce tanto en los opositores como en los no opositores”.
Levenberg, al finalizar su exposición, también introdució un planteo sobre los medios. “¿De quién dependen? O ¿De quién tendrían que depender los medios de comunicación?”
Presentado por Carlos Ulanovsky, como el coordinador del panel, el próximo que manifestó sus ideas fue Edgardo Mocca que trabaja para el diario Página/12 y Debate. Desde una perspectiva teórica, al igual que sus anteriores colegas, se dedicó hablar sobre esta disputa entre periodismo militante e independiente. Y además remarcó que el periodismo de ayer era considerado por el público como una “garantía, certeza; pero hoy se convirtió en su contrario”.
El último expositor fue el periodista Ernesto Tenembaum que trató de separar a partir de ejemplos la diferencia entre los dos tipos de periodismo que se estaba debatiendo. Desde su posición como trabajador del Grupo Clarín acusó a la agencia de noticias nacional TELAM de no informar rápidamente ni correctamente sobre el asesinato de Mariano Ferreyra y el crimen de Cristian Ferreyra. Y esto ayudado por el programa 6, 7, 8 que no realizó reportajes a las personas que se debían entrevistar. 
Tenembaum declaró que “en los medios militantes no pueden entrevistar a Bonasso, Carrió, Moyano o al cacique de los QOM Félix Díaz”. Es por eso que manifestó que “el periodismo militante es un joystick que es manejado cuando uno tiene que hablar”. Por último, agregó que en vez de existir un periodismo militante, cree que hay un periodismo obediente”.
Luego de casi 3 horas y media de charla, cada uno de los cinco hombres pudo exponer sus ideas y además percibir el acuerdo o desacuerdo del público. Pero en general, el debate finalizó con una fuerte ovación de respeto hacia ellos.

sábado, 19 de noviembre de 2011

“Se descarta más de 100 mil toneladas de basura electrónica”

Yanina Rullo, es miembro de la campaña de Residuos electrónicos y eléctricos, del movimiento ambiental de Greenpeace. Ella manifiesta que en Argentina, cada año aumenta el problema de la basura electrónica y que es necesario que cuanto antes se sancione la ley de Presupuestos mínimos de gestión de aparatos y residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, que pasó a la Cámara de Diputados.

-  ¿Qué es la basura electrónica?
Yanina Rullo - Es la basura de los residuos de todos los aparatos eléctricos y electrónicos que están en desuso, que no funciona más y que no se puede volver a utilizar. Por ejemplo, puede ser un televisor o una computadora vieja o una lámpara de bajo consumo que se rompió.

-  Según estadísticas, la basura electrónica aumentó en Argentina ¿Por qué?
- En Argentina, se hablaba aproximadamente por año, de dos kilos por habitante durante el 2008. Y esto, fue aumentando a tres kilos por habitante por año en este 2011, aproximadamente. El crecimiento de la basura electrónica se encuentra relacionado con la actualización tecnológica que se está haciendo en los aparatos eléctricos y electrónicos. El incremento es por un impulso de un consumo a una tecnología más nueva; es decir, ingresar a la idea de un nuevo modelo, a un nuevo diseño de la tecnología. También existe el lanzamiento a cuotas que permite el acceso a una tecnología que antes muchísima gente no tenia la posibilidad de acceder. Entonces, tal vez, antes teníamos la posibilidad de dar un teléfono celular para que los usen otra persona; en cambio, hoy, frente al nuevo deseo de exceso a la tecnología, con diseños nuevos y distintas funcionalidad que tienen los aparatos; muchas veces esas tecnologías terminan haciendo obsoleta. El año pasado en argentina se descartaron 10 millones de aparatos celulares que aproximadamente se considera el 40% de aparatos viejos que están en cajones en nuestras casas que no se usan más. Muchísima gente tiene acumulada basura electrónica en sus hogares porque, justamente, no hay lugares como para llevarlos y descartarse d

- ¿Cuánto es, aproximadamente, el año de vida útil de un aparato electrónico?
- La vida útil de los aparatos electrónicos es cada vez menor. Se calcula, siguiendo con los teléfonos celulares, que la tasa de cambio es de doce a trece meses. No necesariamente porque no funcione sino, tal vez, porque tiene una nueva funcionalidad, o redes sociales, pantalla táctil, etc. Con respecto a las computadoras, el ciclo de vida también ha mermado. Hoy estamos hablando de una vida útil de una laptop o una computadora portátil de tres años, antes eran de cinco años. Lo mismo para las computadoras de escritorio, hoy estamos hablando la vida útil de cinco años, antes eran mucho más durables. Esta idea de pocos años de vida útil, también se lo puede aplicar en los televisores. Son las empresas que aplican estos diseños de los aparatos electronicos para que tenga una menor vida útil. En la jerga se lo denomina diseño para el basurero u obsolescencia programada, que significa diseñar un aparato electrónico para que tenga una cierta vida útil para que después lo tengamos que descartar.

-¿Cuál es el aparato que más tira los consumidores?
– Y el ranking está entre los celulares, las computadoras y los televisores. Por ejemplo, en el último aparato mencionado, ahora se encuentra en una nueva transición con la televisión digital. Por esto, es que es uno de los principales objetos de descarte y que incrementa los residuos electrónicos en Argentina. Aproximadamente, en el país, se descarta más de 100 mil toneladas de basura electrónica, en general, y que no tienen ningún tipo de tratamiento. Terminan en basurales a cielo abierto, como sucede en el interior del país, donde no hay rellenos sanitarios. O terminan en la provincia de Buenos Aires en el CEAMSE.

- Entonces, en nuestro país ¿Ninguna empresa se hace cargo de los productos que fabrican y que luego se convierte en basura electrónica?
- Las empresas de la industria electrónica en otras partes del mundo si se hacen cargo y diseñan verde. Hay normativas que las obligan hacerse cargo de esto. En la comunidad europea, en casi todos los países que forman parte, desde el año 2003, legislaron dos normativas, que son las que rigieron como principio y después se extendieron en otras partes del mundo. Una regulación es con respecto a la prohibición de sustancias toxicas en los aparatos electrónicos. Y la otra, es obligar a las empresas que ponen su producto en el mercado a que se hagan cargo. Basándonos en nuestro país, los contratos de recolección de residuos urbanos están bajo el presupuesto municipal. Es por eso, que los residuos electrónicos, comparándolos con las regulaciones internacionales, deberían ser gestión de las empresas. Las empresas bajo el concepto de Responsabilidad Extendida de Productor, que significa que el productor sea responsable no solo en la gestión del producto electrónico para que tenga un proceso de reciclado sino también de un diseño más verde. Por lo tanto, las empresas, en otras partes del mundo tienen incorporada en sus políticas corporativas este concepto de responsabilidad extendida. Pero no lo implementan en el resto de los países donde venden sus productos. Eso, claramente demuestra su doble estándar.

¿Existen lugares que reciclen la basura electrónica?
– En Argentina sólo se recicla el 2 %, de las 100 mil toneladas que se generan por año. Por lo tanto, es muy poco lo que se gestiona y, justamente, al no existir un sistema mas formal, no hay un lugar en el que el consumidor puede llevar los residuos electrónicos. Sólo existen tres o cuatro operadores habilitados en nuestro país.

- En el mes de mayo, la Cámara de Senadores de la Nación dio media sanción al proyecto de ley: Presupuestos mínimos de gestión de aparatos y residuos de aparatos eléctricos y electrónicos ¿Qué opinión tienen sobre esta legislación?
– El proyecto de ley que se sancionó es un proyecto en el que hemos impulsado y participado desde el 2008. Este fue presentado por el senador Daniel Filmus. Nosotros participamos ofreciendo sugerencias y comentarios. Este proyecto de ley tiene varias características. En principio, contempla la responsabilidad extendida del productor. Por el otro lado, incorpora el concepto de prohibición de sustancias toxicas. Además, entra el proceso de reciclados y así poder recuperar los materiales que se desguazan en un circuito de reciclado.

- ¿Cuándo será tratado en la Cámara de Diputados?
– No. En diputados el proyecto se encuentra en la comisión cabecera  de los recursos naturales. Hasta ahora la comisión no ha tenido muchas reuniones. Además, estamos en un año electoral, lo que marca un contexto político bastante particular para la discusión legislativa de muchas leyes. Pero cuanto antes debe existir un sistema legislativo para frenar la basura electrónica.

- En otros países de Latinoamérica ¿Legislaron alguna ley para combatir este problema?
– De la región latinoamericana, los países que hoy ya cuentan con normativas que obligan a las empresas a hacerse cargo de los residuos electrónicos son: Costa Rica y Colombia. Aunque en comparación con la de Argentina tienen resoluciones que no son tan estrictas. Por supuesto, que hay proyectos de ley de similar característica discutiéndose en Brasil, Chile y Bolivia. En América Latina, desde el 2007 en adelante, se está empezando a diseñar y discutir legislaciones que hable sobre como gestionar el residuo electrónico. Para poder evitar a que termine en un basural o en un relleno sanitario y además, poder reciclarlo; ya que la composición de los aparatos electrónicos tienen componentes valorizados que pueden recuperarse y así, ser utilizados en el diseño de un nuevo producto electrónico.

- Se denuncia que los países desarrollados exportan su basura electrónica a los países en vías de desarrollo ¿Es cierto?
– Si. Sucede en muchos países. Por ejemplo, el Reino Unido que tienen leyes de responsabilidad extendida del productor pero todavía sigue exportando chatarra. Muchos de los países hacen esto con la excusa de acceso a la brecha digital; es decir, para que los países más pobres tengan la posibilidad de acceder a la tecnología. Pero cuando estos containers se abren es completamente basura. Otro de los países que exporta, a África y a la India, el 90 % de su chatarra electrónica es Estados Unidos. Justamente, Norteamérica es uno de los países que no forma parte del Convenio de Basilea. Este Convenio es internacional y regula el movimiento transfronterizo de los residuos peligrosos. Lo que hace, es que entre los países firmantes no pueda exportarse basura entre si. Estados unidos no forma parte de este convenio. Aunque, por suerte en algunos estados de Norteamérica, están empezando a legislar.

- ¿Cuáles son los efectos de la basura electrónica en la salud humana?
– Los residuos electrónicos al tener una composición toxica, no sólo tienen impactos en el medio ambiente cuando son descartados inadecuadamente; es decir, cuando terminan en un basural, sino que esto muchas veces son incineradas y estos compuestos tienen un impacto en la salud de las comunidades vecinas. Se encuentran problemas en las vías respiratorias y en el sistema nervioso. Hoy en la argentina hay un incipiente mercado informal que son los cartoneros que deshuesan estos residuos y esto tiene un impacto real en su salud. Que tiene que ver con que están manipulando el mercurio, cadmio o plomo.

(Entrevista realizada en el mes de junio de 2011)

lunes, 31 de octubre de 2011

La mesa 326

 
Mesa 326. Un presidente. Dos fiscales. El aula preparada con todas la boletas correspondientes. El gendarme le preguntó a la autoridad de mesa si todo estaba en correctas condiciones para comenzar con la votación y este le respondió que si. Por lo tanto, a las ocho de la mañana se abrieron las puertas del colegio Nº 12 en Villa de Mayo del partido de Malvinas Argentinas.
A partir de ese momento, la escuela comenzó a tomar color de elecciones. En general, los habitantes de la República Argentina elegían un nuevo presidente para que los represente durante los próximos cuatro años. Además, en este sufragio se votaba para senadores y diputados nacionales. Y por último, en algunas provincias se elegían los cargos a gobernador, diputados provinciales e intendente.
Las primeras personas que entraban a la institución escolar eran guiadas a las mesas que les correspondía por los gendarmes o los policías de la provincia de Buenos Aires. “¿Dónde queda la mesa 332?”, preguntó una señora que entraba entusiasmada a la escuela. “Suba por las escaleras. Es la segunda mesa”, le respondió el guardia de seguridad.
Mujeres y hombres formaban una sola fila en cada una de las mesas que les correspondía. Algunos de ellos votaban por primera vez. Otros ya tenían un poco más de experiencia. Y por último, aquellos votantes que ya tenían la edad suficiente como para no votar más, igual participaban de las elecciones. Un hombre de pelo color ceniza introdujo su voto y expresó: “Yo tengo setenta y pico de pirulos y me podría quedar en mi casa viendo la tele. Pero no. Me gusta seguir eligiendo a mis representantes. Por eso vengo y voy a seguir viniendo”.
Durante el transcurso de las elecciones se acontecían las habituales situaciones de un día en el que los ciudadanos argentinos tienen que ir a votar.
Las personas llegaban con el documento en la mano esperando el turno para ser atendido por el presidente. Cuando era su momento, una de las fiscales decía casi en voz alta el nombre del votante y el tipo de documento. Se buscaba y se marcaba en el padrón el nombre para identificarlo. Se le daba un sobre celeste con las firmas de los representantes de la mesa; y se le permitía el ingreso al cuarto oscuro. Finalmente, con el sobre cerrado se introducía el voto en la urna. Un hombre de mediana edad pedía graciosamente: “A ver ¿Dónde están los fotógrafos? Quiero que me saquen una foto”.
Mientras tanto, las primeras horas de las elecciones transcurrieron con tranquilidad. Las tazas de café y té caliente comenzaban a llegar a cada uno de los presidentes y fiscales de las mesas. Aunque ocurrieron algunas situaciones referidos a los nombres que aparecían en el padrón. Una señora que estaba acompañada de una niña le comentó a la autoridad de mesa: “Disculpame. No me quiero meter pero me estaba fijando que en el padrón aparece mi padre y él falleció hace como cinco años”. En ese instante, el presidente lo marcó. Otro hecho ocurrió cuando no se dejó votar a un par de personas porque venían con un documento incorrecto. Una de las representantes de las mesas le manifestó: “Usted no puede votar señor. En el padrón marca que su documento es triplicado y vino con el original. La ley le prohíbe a que vote”
El mediodía y después de las tres de la tarde fueron los momento de más circulación de las personas. Fila dentro del colegio. Fila fuera del establecimiento. Los gendarmes trataban de organizar el tránsito de la gente, llamando de a poco a los que se encontraban afuera. Por eso, cuando las mesas se desocupaban, de ellos se podía escuchar: “Hagan pasar a las personas de la mesa 330”. Mientras que un fiscal general desde otra esquina le grita “y también de la 326”.
Estos atrasos también se debían a algunas dificultades que aparecían en las mesas. Los más comunes eran que los votantes tardaban dentro del cuarto oscuro, o se manifestaba que “No había boletas” y por lo tanto, se debía ingresar para verificar que boleta faltaba. Además los fiscales debían entrar, aproximadamente, cada 15-20 minutos para controlar el cuidado del aula y reponer si hacia falta sus boletas.
La mesa 326 se cerró, puntualmente, a las 18 horas. A partir de ese momento, varios de los representantes de los distintos partidos políticos ingresaron al aula para realizar el último paso del día. Contar los votos.
Se sacaron todas las boletas restantes y se colocaron en el medio del salón mesas para realizar el recuento prolijamente. Y en el pizarrón se puso un cartel para anotar las cantidades de los votos.
El presidente abrió la urna y empezó a contar los sobres hasta que llegó a la totalidad de  291 votantes. Luego, con la ayuda de una fiscal, ambos abrieron los sobres y se iban colocando por lista política cada uno de los votos.
Uno de los fiscales era el que anunciaba cada uno de los votos: “Boleta entera para el cabezón. Boleta entera para La Cris”, “Voto solamente para Cristina y Scioli” y “Un voto para Saá y su WiFi”. En un momento el recitador expresó: “Acá hay dos boletas enteras del mismos partido. Se anula los dos, ¿No?”, a lo que le respondieron: “No, se anula uno solo. El otro vale”. Este hombre siguió con sus proclamaciones. “Cuanto corte de boletas que hay”. Después se detuvo sorprendido en uno de los cortes: “Mirá que extraño este corte. Binner como presidente. El colorado como gobernador. Cariglino como intendente. Y diputados y senadores del frente de izquierda”. Haciendo referencia al candidato como presidente por el frente de izquierda y de los trabajadores expresó en forma irónica: “Miralo a Altamira. Va a sacar más votos que La Lilita”.
Finalmente, se contó lentamente y cuidadosamente cada uno de los votos. Hasta que se llegó a un resultado.
Del salón, algunos salieron felices, otros tristes pero con la cabeza alta y el resto indiferente. Todo había terminado. En la mesa 326 hubo ganadores, perdedores.